La Favorita
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Dos mujeres. Una dupla sertaneja. Un crimen del pasado. Dos versiones de una misma historia. ¿Quién está diciendo la verdad?

En la trama central, tenemos a Flora, que fue condenada a 18 años de prisión por el asesinato del marido de Donatela, su antigua compañera en el dúo musical que formaban. Al salir de prisión, luchará para probar su inocencia, acusando a la ex amiga del crimen por el cual ella debió pagar con su libertad. Donatela, por su parte, fue quién crió a Lara, la hija de Flora con su marido muerto, única heredera de un imperio de papel y celulosa. Dio también refugio al ex representante Silveirinha, empleándolo como mayordomo.

El dúo Faísca e Espoleta llegó a ser exitoso en la época, pero su carrera es interrumpida después de una gira, en que las dos conocen a los amigos Marcelo y Dodi, con quienes se ponen de novias y se comprometen.

Donatela se casa con Marcelo, hijo del poderoso Gonçalo Fontini, dueño de una industria de papel y celulosa, y Flora se casa con Dodi, un hombre humilde que trabaja en la empresa del padre de su amigo.

La felicidad de Donatela y Marcelo dura poco. El primer hijo del matrimonio, Mateus, es secuestrado con seis meses de edad y nunca aparecerá. Desde entonces, la relación de la pareja se enturbiará y ya no será la misma.

Flora, por su parte, se separa de Dodi y tiene un affaire con Marcelo, como consecuencia del cual queda embarazada y da a luz una niña, Lara, lo que agrava la crisis entre Donatela y Marcelo y, más que nada, entre las dos amigas.

En pleno auge de la crisis entre Flora y Donatela, Marcelo es asesinado con tres tiros disparados con el revólver que, según una testigo, estaba en la mano de Flora. Pillada in fraganti, es arrestada y separada, dramáticamente, de su hija Lara, en la época, con sólo tres años de edad.

Unidas en el pasado, Donatela y Flora toman rumbos completamente diferentes. Incluso pensando que no conseguiría recuperarse – por haber tenido un hijo secuestrado a los seis meses de edad, por haber sido traicionada por su mejor amiga y haber enviudado y quedado sola en el mundo -, Donatela resuelve seguir adelante. En el dolor, se acerca a Dodi y, un año después, se casan. Penalizada con el destino de la hija del hombre que más amó en la vida, Donatela decide criar a Lara, incluso sabiendo que algunas personas la acusan de haber adoptado a la hija de la asesina de Marcelo, solamente por ser la única heredera de un imperio.

Convencida de que ella y Dodi fueron víctimas de Flora, Donatela se considera una sobreviviente. Dieciocho años después de la muerte de Marcelo, vive con Dodi y Lara en el rancho de los padres de su fallecido marido, Gonçalo e Irene. No se considera feliz, pero tampoco infeliz. Tiene un matrimonio de altos y bajos con Dodi, sin embargo vive con cariño y complicidad. Cuida a Lara con extremo celo y preocupación y afirma que ama a la hija más que a todo en la vida. Cree que el destino, de alguna forma, le devolvió al hijo que le quitaron. Tiene una muy buena relación con Gonçalo, ya que el magnate le quedó eternamente agradecido por haberse dispuesto a criar a su nieta, hija de la amante y asesina de su hijo. Consideró la iniciativa de Donatela un gesto sublime, una demostración de altruismo extraordinario. Irene, por el contrario, siempre tuvo reservas en relación a Donatela y, principalmente, con respecto a Dodi. Era de la opinión de que Lara debería haber sido educada por institutrices y preceptores, lejos de Brasil. Nunca estuvo de acuerdo con el hecho de que la nieta fuera a vivir con Donatela, pues creía que la esposa de su hijo tendría toda la razón para odiar a la criatura. Al final, la niña es el resultado del adulterio de su marido y causa de su trágica muerte. Cometerá una gran injusticia tomando partido contra Donatela y a favor de Flora. Posteriormente, ya viuda, revivirá el amor de juventud con Copola, separado de Iolanda.

Flora, por su parte, condenada a 18 años de prisión por el asesinato de Marcelo, considera que Donatela le quitó todo lo que tenía: a Marcelo, su promesa de felicidad y a Lara, su única hija, que para colmo, le dice “madre” a la asesina de su padre, todo ello desde el punto de vista de Flora, quien siempre afirmó que fue presa por un crimen que no cometió. Quedó encerrada en una celda oscura para ser olvidada y morir. Otras cosas, sin embargo la mantuvieron viva – Lara, que estaba creciendo lejos de ella, y un deseo enorme de justicia y de venganza.

Con la salida de Flora de prisión, Lara más que nunca se vuelve el centro de disputa entre las dos mujeres que, un día, fueron amigas. Mientras que la misión en la vida de Flora será aproximarse a su hija de nuevo, Donatela hará de todo para impedir que eso suceda. Además de contratar detectives, tendrá como aliado a Pedro, su padre de crianza y padre biológico de Flora. Donatela alerta a todos en casa, incluyendo a Lara, sobre el peligro que Flora representa y llega hasta contactar a la propia Flora y ofrecerle dinero para que desaparezca. Para Donatela, Flora es una psicópata peligrosísima y, por eso, Lara tiene que ser mantenida fuera de su alcance. Sin embargo, la madre quiere ver a Lara de cualquier manera. Para realizar este deseo, intentará acercarse, en primer término a Irene, apostando que ésta puede convertirse en su gran aliada.

Ajena a lo que cada madre desea, Lara sigue con su rutina. A pesar de ser la única heredera de una gran fortuna, lleva una vida simple y sin lujos. Estudia Geología, lidera movimientos estudiantiles en la facultad y sale con Cassiano, obrero en la fábrica de su abuelo.

Con Donatela vive discutiendo, a pesar de todo el amor que una siente por la otra. Al contrario de su madre adoptiva, coqueta y consumista, Lara se niega a usar maquillaje y ropas de marca. Muchas veces se siente sofocada por la superprotección de la madre, pero, a pesar de las discusiones, la ama por encima de todo y se conmueve cuando ve que, detrás de aquella fortaleza exterior, hay una mujer frágil que, por miedo de perderla, llora y pide cariño.

Con Flora, Lara no tiene ninguna relación. Como Donatela escondió siempre la imagen de ésta, Lara creció sin referencias de su madre biológica. Por eso, la noticia de la salida de la asesina de su padre de prisión inicialmente no la afecta demasiado. Afirma que si su madre verdadera fuese a su encuentro la rechazaría, pues una no tiene nada que decirle a la otra. Sin embargo, la constante preocupación de Donatela con la posible aproximación comienza a hacer que Lara se cuestione. Si Flora la buscase, ¿debería darle alguna oportunidad a la asesina de su padre para que se explique?

Además de todo esto, después de algún tiempo la relación de Lara y Cassiano comienza a decaer. La unión se desestabiliza con la interferencia de Maria do Céu, una joven pobre a quien Cassiano ayuda, y que se enamora de él. También por Halley, el hijo de Cilene que Gonçalo contrata para ser guardaespaldas de la nieta sin que lo sepa, y con quien ella acaba involucrándose. Dividida entre dos madres y dos amores, la muchacha vive atormentada. No obstante, al final, encuentra la felicidad al lado de Halley, y Cassiano la obtendrá con Alicia. Maria do Céu dará a luz a un hijo de Halley, y lo criará con el amado Orlandinho.

Gracias a la estratagema de Alicia, de pagarle a Halley para hacerse pasar por su ex novio (pero gay), Orlandinho descubre su lado homosexual y cree estar enamorado de de éste. Halley acaba contándole la verdad y el muchacho lo perdona, porque quiere ser su amigo. Hace una boda de fachada con Céu, pero gracias a ella, descubre que le gustan las mujeres y acaba volviendo a ser heterosexual.

No es sólo a Lara que Donatela y Flora tienen en común, también está Dodi. Al casarse con Donatela, pasó a ocupar un alto cargo en la empresa y a vivir, junto con Lara y la esposa, en una casa pegada a la del patrón, dentro del rancho de los Fontini. A pesar del eterno conflicto con Lara, que no soporta la manera autoritaria como trata a los empleados, es un marido cariñoso. Sin embargo, reservado y misterioso, Dodi es cada vez más incomprensible. La esposa sabe que el casamiento con ella fue un gran negocio para él. Lo que ella parece no saber - o hace la vista gorda - es que su marido desvía altas sumas de dinero de la empresa Fontini y le es infiel de forma sistemática. Tampoco cuenta con la simpatía de Irene, esposa del patrón, que nunca aprobó la amistad de su fallecido hijo con este inquietante muchacho. Dodi dará un golpe en la empresa y será descubierto y expulsado de los negocios, de la familia y del rancho. Va a aliarse con Flora, pero acabará asesinado por ella.

Zé Bob es otro denominador común entre Flora y Donatela. El periodista de investigación siempre estuvo rodeado de mujeres. Tuvo a todas y no tuvo ninguna. Ostenta el título de solterón mas codiciado y tiene prestigio en el medio periodístico. Sin embargo, en la intimidad, siente una terrible soledad y un sentimiento de derrota. Trabaja en el periódico “O Paulistano” junto con Maíra. Está siempre discutiendo con su editora, Tuca, para publicar sus materias que denuncian las estafas y corruptelas del político Romildo Rosa. La propia hija del político, Alicia, al principio enamorada de él, es su gran aliada. Su compañera es la fiel Wilma y descubrirá muy tarde que tuvo una hija con Rita, la niña Camila.

Zé Bob conoce a Flora por casualidad. Con la intención de ayudar a la mujer que atropelló sin querer, se acerca a ella y se siente extremadamente atraído. Como buen periodista, le intriga el hecho de que la mujer no revele nada sobre su pasado. Flora, a su vez, a pesar de creer que no se interesaría nunca más por alguien, se sorprende al darse cuenta que el periodista le gusta. Sin embargo, todo cuidado es poco y Flora, por prevención, se presenta con el nombre de Sandra Maia.

Como el destino parece insistir en colocar a Donatela y a Flora frente a frente, con Zé Bob no podría dejar de ser diferente. El periodista, así como le ocurrió con Flora, conoce a Donatela por casualidad. Los dos, sin embargo, no se caen bien desde el primer momento. El hombre de prensa la considera una “ordinaria fútil” y ella lo encuentra insoportable. Aunque viven insultándose, los dos sienten una fuerte atracción mutua y acabarán no resistiendo a ella. Además del viejo Pedro, Zé Bob será el único en tomar partido por Donatela, con quién se casará al final. Flora, enloquecida, intentará matarlo como hizo con Marcelo y le disparará, pero acabará también llevando un tiro, de Lara. Ambos sobrevivirán y Flora acabará presa.

Los grandes secretos que se descubren en este momento son que Lara es hija de Flora con Dodi y que Halley es Mateus, el hijo secuestrado de Donatela y Marcelo.




Elenco

Claudia Raia
Donatela

Patrícia Pillar
Flora
Mariana Ximenes
Lara
Carmo Dalla Vecchia
Zé Bob
Mauro Mendonça
Gonçalo Fontini
Glória Menezes
Irene
Murilo Benício
Dodi
 
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