 |
06 de Agosto, 2007 | 6:30 AM
Se extiende conflicto de tierras con inversionistas en Tola
Margine Quintanilla | Primera Plana
La finca Las Sardinas perteneciente al proyecto Flor de Mayo, ubicado en el
municipio de Tola, Rivas está siendo invadida por un grupo de supuestos
indígenas que reclaman derechos sobre la misma.
Según el empresario norteamericano Philip Christopher, Presidente del
Proyecto Flor de Mayo, existe desde el siglo pasado, una concesión para
que la comunidad de Las Salinas, de Nahualapa pueda aprovisionarse de leña y
agua en un sector delimitado en las zonas aledañas a la costa del mar en
Tola.
Christopher, aseguró que el problema se da porque algunos, miembros de la
comunidad de esa zona, pretenden que esa concesión de uso se extienda hasta
la finca Las Sardinas propiedad del Proyecto Flor de Mayo.
“Nosotros respetamos esta disposición dijo Christopher, pero no estamos de
acuerdo en que se extienda hasta la Finca Las Sardinas” aclarando que estas
propiedades en tiempos anteriores no han estado sujetas a la concesión de
uso que se hizo en el siglo pasado.
Añadió que para aclarar esta situación la empresa Flor de Mayo, solicitó a
las autoridades competentes que certificaran y delimitaran el territorio
del proyecto Flor de Mayo que según ellos es de aproximadamente 55 manzanas
de tierra.
Como respuesta a esta solicitud el 29 de junio la Dra. Jenny Chávez juez
titular del distrito de Rivas se constituyó en la propiedad y amojoneo toda
finca en este perímetro costero y en el lado sur que pertenece al proyecto
Flor de Mayo y con conocimiento de la sociedad se otorgó la acción de
amojonamiento.
No obstante, esta acción fue distorsionada con la sentencia posesoria que
emitió la juez de Tola, la Señora de nombre Astrid Fonseca, quien según el
denunciante se arrogó funciones que no le competían en materia de
negociación y competencia para ejecutar ese fallo que fue emitido por una
autoridad superior a ella que es la juez del distrito civil.
Además aseguró que la juez Fonseca, penetró en el Proyecto, y pretendió
dejar en posesión a un grupo de personas de la comunidad indígena de las
Salinas de Nahualapa sin ningún aparente sustento legal.
Según Christopher las personas de la comunidad de la Las Sardinas, están
siendo manipuladas, por supuestos líderes que no tienen personería jurídica
competente para ejercer estas acciones.
El Presidente del Proyecto Flor se Mayo, aseguró que a él le gustaría
terminar su proyecto en el que emplearía al menos a unas 160 personas, pero
de no solucionarse el asunto ellos defenderán sus derechos basados en la Ley y como última opción salir del país para invertir su capital en otro país
donde si se proteja al inversionista.
 |