13 de Agosto, 2007 | 6:30 AM
Niña Rosita corre alto riesgo de padecer cáncer de cuello cervicouterino
Margine Quintanilla | Primera Plana

La Niña  Rosita, cuyo caso en años pasados tomó  ribetes internacionales y que hoy vuelve a estar en la palestra de los medios de comunicación, corre alto riesgo de padecer de  Cáncer de Cuello Cervicouterino, producto del contagio del Virus Papiloma Humano (VPH),  que adquirió en la primer violación que sufrió durante su niñez, dijo esta mañana el Dr. Rafael Cabrera, Presidente de ANPROVIDA, al salir del Programa Primera Plana de Canal 2 y el diario La Prensa.

Cabrera explicó que según estudios de institutos especializados de Estados Unidos, el Virus del Papiloma Humano que se contagia por vía sexual, está presente en el 99.7% de los cánceres de Cuello Cervicouterino, el cual llega a desarrollarse de 10 o 15 años después del primer contagio.

Por tal motivo señaló, que la niña conocida a través de los medios de
comunicación como “Rosita” debe ser acogida por el Ministerio de la Familia (MIFAMILIA) y recibir atención médica y psicológica constante y calificada.

“Es necesario darle seguimiento por los daños que pudo haber causado a su salud el Virus Papiloma Humano y el síndrome post aborto” aseguró.

Para Cabrera todo comenzó cuando los medios de comunicación de Costa Rica dieron a conocer el caso de una niña Nicaragüense que como producto de una violación quedó embarazada y contaminada con enfermedades de transmisión sexual.

En este caso las autoridades de Costa Rica, prendieron al principal
sospechoso quien no se opuso a que le tomaran  muestras, para ser comparadas con las enfermedades que la niña padecía,  los estudios médicos demostraron el acusado no padecía de ninguna de las enfermedades de transmisión sexual presentes en la niña.

Siembargo, el padrastro de Rosita, se negó a facilitar sus muestras de
sangre cuando las autoridades de ese país  intentaron  obtenerlas para
eximirlo de sus responsabilidades.

Cabrera recordó que la niña fue traslada a Nicaragua, vía terrestre pese a que los médicos del hospital donde estaba internada habían advertido que había riesgo en  cualquier tipo de traslado.

“La sacaron en la  madrugada del día 11, de Costa Rica, época en que la
policía de ese país estaba tras la pista del padrastro de la niña. “Creo que fue para que no se confirmara quien era el violador de la niña, haciendo apología del delito, asociación ilícita para delinquir y cometiendo el delito de encubridores” dijo.

Según Cabrera por estas sospechas las autoridades ticas  no querían que Rosita,  saliera de su país porque se dificultaban  las indagatorias con el caso, pero  una delegación de la Red de Mujeres Contra la Violencia, que viajó a ese país vecino  se comprometió a darle seguimiento,  incluso a acusar al padrastro si se comprobaba  su culpabilidad. “Ahora dicen que fueron engañadas, la mentira, tras la mentira” dijo Cabrera.

Argumentó que incluso la misma Rosalía Gil Fernández, Ministra de la Niñez y la Adolescencia y. Presidenta Ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), de Costa Rica quedó sorprendida porque ella tenía los
boletos para enviarla vía aérea a Nicaragua.

Una vez en el país fue entregada por funcionarios de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), a un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONG) denominadas “Red de Mujeres Contra la Violencia”, públicamente conocidas por su posición a favor del aborto y a partir de ese momento nadie supo donde estaba la niña más que por los medios de comunicación explicó.

Recordó que en esa época la Ministra de Salud formó un comité de 15
especialistas y puso  a disposición el hospital Berta Calderón y en nombre del gobierno se hizo cargo de todos los costos que podría implicar la atención médica de la Niña.

Sobre esta  propuesta de la Ministra de Salud, la Red de Mujeres, dijeron
“no aceptamos” ni los 15 especialistas del Ministerio de Salud, ni los
especialistas de la Asociación Médica, que también  habían ofrecido su
apoyo.

Con un grupo de médico escogidos por ellas, examinaron a la niña durante todo un día y luego emitieron un comunicado donde decía que todo embarazo tiene sus riesgos.

Aseguró que no obstante, algunas personas se encargaron de facilitar el
aborto a la niña, bajo la sombra de la noche a las 20 semanas de concebido.
“Todavía se ignora el lugar y al identidad de las personas que privaron por medio del aborto el derecho universal de la niña o niño por nacer” dijo con pesadumbre Cabrera.

Por otro lado Natalia Barillas de Montiel, Ex Ministra de la Familia,
(MIFAMILIA), explicó que al inicio del caso la niña estaba siendo bien
atendida en Costa Rica y que al supuesto violador se le estaban   haciendo análisis porque él tendría que tener mas o menos las mismas infecciones que padecía de la niña.

Yo como Ministra hable con la Ministra de la Salud, doña Lucía Salvo, y con el Dr. Rafael Cabrera quienes inmediatamente se pudieron a la orden para atender a la niña.”La sorpresa de nosotros fue que de pronto se trajeron a la niña por tierra, pese a que la Rosalía Gil les había prometido conseguirles los boletos aéreos.

“Su pongo que al tener un viaje tan largo y que en una situación donde has estado enferma y tenes un embarazo a esa edad, podía haber sangrado en el camino y entrar directamente a un centro donde le hicieran un legrado y ya no había mucho alboroto dijo Barillas. Asegurando que  “lo que se quería era el aborto no se quería la protección de la niña, no se quería darle una respuesta a la niña,  el objetivo fue sentar un precedente para el aborto terapéutico”  dijo.

La ExMinistra de Familia, aseguró que la “Red de Mujeres nunca le permitió conocer a la niña, mucho menos cruzar una palabra con ella”.

Asimismo dijo que con las  facultades que a ella  daba el Código de la Niñez y la Ley 290 de la creación del MIFAMILIA,  pedió “protección especial para la niña” para asegurar que en ese momento  no saliera del hospital para que su salud se estabilizara, pero “la estaban  sacando por la puerta trasera del hospital” dijo.

Barillas explicó que la Red de Mujeres, manipuló un sentimiento “como que nosotros queríamos secuestrar a la niña, como que le íbamos hacer daño y lo que estábamos tratando era de ayudarle para asegurarle la atención médica a la cual tenía derecho”.


Video: entrevista con
el Dr. Rafael Cabrera y Natalia Barillas de Montiel Ex-Ministra de la Familia